Reflexiones desde la Residencia de MFyG

Por mucho tiempo se habló de otro “paradigma” de otra forma de hacer medicina, donde desde un abordaje integral, podríamos comunicarnos con nuestros pacientes, de la manera que estaba haciendo falta, como la panacea, de los buenos médicos cumpliendo su juramento hipocrático. Paradigma que cambiaría todo, incluso lo cotidiano. Paso bastante ya desde esos comienzos, y esta manera holística de comprender al paciente, que se nos ha enseñado y se nos está enseñando en muchos centros formadores. ¿Porque la realidad entonces no ha cambiado?, porqué al recibirnos como médicos generalistas, cada uno se ve inmerso en otra realidad, totalmente opuesta, impregnados y aceptando lo cotidiano de un sistema de salud totalmente a la vieja usanza, la del médico hegemónico que tanto nos inspiraron a combatir. Haciendo que nuestros residentes, y médicos recibidos, no intercedamos en luchas salariales y laborales, comencemos a aplacarnos, y muchas veces, ya ni cuestionar ciertos aspectos, porque parte del cuestionamiento, significa dolores de cabeza, Síndrome de Burnout, peleas, decepción antes de empezar. ¿Es acaso que el médico generalista, médico de familia, sufre una gran contradicción? Ya separarnos en médicos generalista y familiares es un síntoma. Nos enseñan a ver todo de una manera lo más abarcador posible, pero esa tarea la hacemos solos, nuestros discursos están plagados de palabras como “equipo de salud” de interdisplinariedad, transdisciplinariedad, trabajo comunitario como el concepto más grande y abarcador de todos. Pero, en cuestiones laborales, siempre terminamos solos, o creyéndonos solos. Terminamos reproduciendo lo que aprendimos, sobre abordaje integral solo a nuestros pacientes, pero no para nosotros mismos. Será que la formación de años en la facultad de individualismo, cual medico representado por Quino, subidos allá arriba en un pedestal, pesa más que nuestros años de especialización. ¿Es acaso casa de herrero cuchillo de palo? Es bien certero hacer una pregunta, no es contradictorio que teniendo tanto discurso colectivo términos unos cuantos locos caminando solos? ¿Sintiéndonos solos? Es por esto debemos:

CONOCER. Una frase muy certera es que no se quiere a lo que no se conoce, a lo que no es indiferente, a lo que no es completamente extraño. Conocer la realidad de nuestros colegas, a nuestros colegas, es también una forma, tener el corporativismo aplicado en buenos términos, de conocer y reconocer a nuestros compañeros residentes. Saber que solo en capital de Córdoba hay 5 residencias de Medicina General y Medicina Fliar y General, entre ámbito público y privado, con diferentes centros formadores, pero que hablamos el mismo lenguaje. Y que se produjeron instancias de socialización, formal e informales impulsadas por los propios residentes, solo para conocer el cotidiano de nuestros futuros colegas especialistas. Saber si hay un compañero residente en Cruz del Eje que no tiene el mismo acceso que el de capital a cursos de formación, o un compañero de capital en accesos a rotaciones en otras provincias. Conocer jornadas laborales de uno y otro, reconocer derechos laborales conseguidos y que pueden ser reproducidos.

APOYAR cada decisión grupal como propia, ya que un beneficio para todos lo es también para uno. En cuestiones de formación desde jornadas, hasta encuentros informales, desde luchas intraresidencias hasta luchas generales, es apoyar de manera consciente, no dejando de ser críticos. Poniendo como ejemplo ASAMEF (Asamblea de Médicos en Formación en Córdoba). Donde se agrupan diferentes residencias de distintas especialidades, reclamando mejoras en cuestiones laborales, reducción de jornadas laborales de 24 a 36hs, derecho a descanso postguardia. Lucha que tuvo como fruto visibilizar por parte del ámbito no hospitalario, el público en general, una cuestión conocida desde hace mucho. El manejo de un hospital a cargo de residentes, como sistema perverso, en donde los que aprenden, aprenden a los ponchazos y despiertos toda la noche. Así como también luchas intraresidencias donde se consiguió derecho postguardia, acortando jornadas laborales de 36hs, sentando precedente.

PROYECTAR, desterrando el pensamiento “estoy por 3 a 4 años” ya se termina, creyendo que una lucha es temporal, y un derecho conseguido para mi es también para el que viene detrás mío. Pensando que un beneficio para una residencia, lo es también para la nuestra, lo es para todos, de esta manera cuando nos recibamos, y tengamos nuestro título, lo real es que no terminemos cada uno luchando por su lado, renegando en un sistema de salud que se maneja totalmente opuesto casi a nuestra formación. Sistema que no cambiamos en nuestro paso por el.

GESTION COMUNITARIA, ayudar a construir, ocupar espacios, realizar el cambio de una manera colectiva, y no solo desde la lucha cotidiana que aporta mucho, sino también con gestión, es allí donde realmente podemos lograr cambios. Gestión desde los niveles superiores de formación, donde se anule requisitos de edad, o de años de recibidos para poder contar una formación de especialidad, anular las figuras de concurrencias, concretar formas más inclusivas. Para que más profesionales dentro de esta formación puedan actualizarse, adquirir experiencia.

ACEPTAR, “ aceptar que hay diferentes, aceptar que piensan diferentes y que eso no los convierte en enemigos, sino que los convierte en algo rico que también nos enriquece a nosotros” Que no hay uno solo perfil de médico de familia. Y desde allí se construye. Y esto engloba a pequeñas cosas que reproducimos y que no nos damos cuente a veces, por ej a la posición, enfática desde la formación, de criticar de forma destructiva Desterrar esto de quien es el mejor, y aceptarnos con errores y falencias.

EL RESPETO AL OTRO Como lograr que nuestra especialidad sea “respetada”, que seamos valorados como médicos, si no nos acompañamos entre nosotros, por lo menos con una cuestión básica: el respeto hacia el otro. Siempre cuestionamos, si es médico especialista porque es especialista y no holístico, si es médico de familia, porque no usa lo mejor la última medicina basada en evidencia, o no abordo suficientemente la dolencia o el entorno. Y si es que es nuestro colega formado como nosotros, porque tiene errores, y se equivoca.

CONCIENCIA COLECTIVA, una conciencia diferente, donde colectivo no significa estar todos de acuerdo, si no la discusión misma es lo rico que da como resultado una acción, que es englobadora de fuerzas para lograr realmente un cambio. Así no nos quedamos meramente en lo discursivo, la práctica tiene errores, y son de esos errores de los cuales también se aprenden.

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One Response to Reflexiones desde la Residencia de MFyG

  1. Santiago Gubernatti says:

    Estoy muy de acuerdo con semejante reflexión, creo que desde la CNR y desde la jornada de residentes del congreso de Salta, tenemos la “obligación” de poner esto sobre la mesa, con el simple objetivo de que un par de locos se encuentre y empiecen a trabajar juntos, o a pensar o a lo que sea pero juntosm, rescatando la alegria y las oportunidades de ser residentes, tratando de dejar las diferencias de lado y construyendo un “nosotros” nuevo.

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